Sólo se necesitan tres minutos para recordarte, tres minutos para olvidarte, tres minutos para dejar de quererte y no pensar más en ti. Sólo tres minutos me bastan para darme cuenta de todos los errores que cometí a tu lado, tres minutos en los que puedo reconstruir mis sueños borrándote de mi lado. En tres minutos dejaré de mirar al pasado y tres segundos me servirán para decirte que sólo me he engañado.
26 oct 2010
5 sep 2010
Un cuento sabor a café con cardamomo "Tutto di te" -Nek
Tomé un descanso en la plaza Walther Platz, eran las 5:00 y me merecía disfrutar un momento al lado de un espresso. El cielo envolvía la luz que le quedaba al día con nubes vaporosas.
Los pensamientos que estuvieron rondando mi mente desde hacía algún tiempo me invitaron a tomarme un café junto a mis sentimientos, tenía que tomar una decisión, sabía que debía alejarme de ti pero no podía, no quería.
Mientras escribía aquella carta que seguramente no notarías aguardándote en el cajón donde guardabas todos mis recuerdos, pude observar accidentalmente el inicio de una historia de amor. De una como tantas o como la nuestra, se veían tan enamorados y tan ansiosos uno del otro, igual que nosotros al principio. Al sentarse en la mesa que estaba a mi lado no puede evitar escuchar su conversación:
-Vorrei non fermarmi di baciarti, e farlo ore ed ore senza far rumore dentro un ascensore o magari qui davanti a un film, e sentire la tua mano che mi tocca piano piano fino ad arrivare a fare tanto amore quanto questo corpo mio ne ha.
Le decía él con pasión mientras ella sonreía y rozaba con delicadeza el torso de su mano con la yema de sus dedos. Me recordaron a nosotros cuando nos enamoramos y no podíamos dejar de pensar en acortar las distancias, creíamos que podríamos vencer cualquier obstáculo mientras nuestros sueños fueran los mismos.
Pero nuestra historia no fue diferente a las demás, en algún momento los sueños se disolvieron, empezaste por olvidarme un poco cada día y entonces me obligaste a hacer lo mismo, ¿te acuerdas cuando dijiste que ensayabas esa misma canción para cantármela a mí? Pero no me decías bambolina como en la canción, mi niña en cambio.Nunca lograste cantarla pero bastaba con la intención, te lo aseguro, la simple idea de intentarlo era suficiente.
-Vorrei non vederti mai soffrire,e voglio poter dire che la vita è bella.
Eso me decías tantas veces, nunca pensé que serías tú quien me haría sufrir ahora, no es tu culpa, es la vida y por eso decidí marcharme, pero no es nada fácil dejarte ir, aunque creo que tú ya me has dejado ir a mí.
Mientras escribo me doy cuenta de eso, que tal vez estas palabras no vas a leerlas porque estarás muy ocupado olvidándote de mí, imaginándote al lado de quién continué mi vida... sabes, sólo quería vivirla contigo pero parece que nuestro tiempo pasó, y no es que lo crea sino que tu indiferencia me hizo perder la esperanza.
Finalmente termino la nota: "amo e non ne posso fare a meno quindi tu sei tutto quello che io chiedo,
e del mondo fuori non mi importa e non esiste più, spero solo di non farmi male a forza di sognare, a forza di sognare, ma spero tanto in ogni tuo sorriso, in ogni tuo respiro insomma tutto di te."
Creo que pasará algún tiempo antes de que notes que intenté quedarme, pero no tuve más remedio que irme, no sé si existe nuestro futuro sólo sé que quisiera que existiera.
Firmo al pie de la nota: Insomma amo tutto di te
Los pensamientos que estuvieron rondando mi mente desde hacía algún tiempo me invitaron a tomarme un café junto a mis sentimientos, tenía que tomar una decisión, sabía que debía alejarme de ti pero no podía, no quería.
Mientras escribía aquella carta que seguramente no notarías aguardándote en el cajón donde guardabas todos mis recuerdos, pude observar accidentalmente el inicio de una historia de amor. De una como tantas o como la nuestra, se veían tan enamorados y tan ansiosos uno del otro, igual que nosotros al principio. Al sentarse en la mesa que estaba a mi lado no puede evitar escuchar su conversación:
-Vorrei non fermarmi di baciarti, e farlo ore ed ore senza far rumore dentro un ascensore o magari qui davanti a un film, e sentire la tua mano che mi tocca piano piano fino ad arrivare a fare tanto amore quanto questo corpo mio ne ha.
Le decía él con pasión mientras ella sonreía y rozaba con delicadeza el torso de su mano con la yema de sus dedos. Me recordaron a nosotros cuando nos enamoramos y no podíamos dejar de pensar en acortar las distancias, creíamos que podríamos vencer cualquier obstáculo mientras nuestros sueños fueran los mismos.
Pero nuestra historia no fue diferente a las demás, en algún momento los sueños se disolvieron, empezaste por olvidarme un poco cada día y entonces me obligaste a hacer lo mismo, ¿te acuerdas cuando dijiste que ensayabas esa misma canción para cantármela a mí? Pero no me decías bambolina como en la canción, mi niña en cambio.Nunca lograste cantarla pero bastaba con la intención, te lo aseguro, la simple idea de intentarlo era suficiente.
-Vorrei non vederti mai soffrire,e voglio poter dire che la vita è bella.
Eso me decías tantas veces, nunca pensé que serías tú quien me haría sufrir ahora, no es tu culpa, es la vida y por eso decidí marcharme, pero no es nada fácil dejarte ir, aunque creo que tú ya me has dejado ir a mí.
Mientras escribo me doy cuenta de eso, que tal vez estas palabras no vas a leerlas porque estarás muy ocupado olvidándote de mí, imaginándote al lado de quién continué mi vida... sabes, sólo quería vivirla contigo pero parece que nuestro tiempo pasó, y no es que lo crea sino que tu indiferencia me hizo perder la esperanza.
Finalmente termino la nota: "amo e non ne posso fare a meno quindi tu sei tutto quello che io chiedo,
e del mondo fuori non mi importa e non esiste più, spero solo di non farmi male a forza di sognare, a forza di sognare, ma spero tanto in ogni tuo sorriso, in ogni tuo respiro insomma tutto di te."
Creo que pasará algún tiempo antes de que notes que intenté quedarme, pero no tuve más remedio que irme, no sé si existe nuestro futuro sólo sé que quisiera que existiera.
Firmo al pie de la nota: Insomma amo tutto di te
TUTTO DI TE - NEK
8 ago 2010
Un corto con un gran mensaje
La edición de este corto fue desarrollada por mi sobrino Daniel, me siento orgullosa de su talento y potencial, es un joven muy especial.
El mensaje en este corto es muy importante ya que uno de los riesgos mayores de la juventud es el sentimiento de "inmortalidad" que sólo el vigor de los veintes nos obsequia.
Una edad llena de retos que parecen fáciles de comprar, superar límites de velocidad, alcohol, desenfrenarse para alimentar la producción de adrenalina y darle la espalda a los
problemas.
Un instante puede cambiarlo todo...
El mensaje en este corto es muy importante ya que uno de los riesgos mayores de la juventud es el sentimiento de "inmortalidad" que sólo el vigor de los veintes nos obsequia.
Una edad llena de retos que parecen fáciles de comprar, superar límites de velocidad, alcohol, desenfrenarse para alimentar la producción de adrenalina y darle la espalda a los
problemas.
Un instante puede cambiarlo todo...
20 jul 2010
Paraíso (Fonseca) Paraiso Travel
Esta canción es el tema de la película que lleva el mismo nombre, me gusta mucho porque me recuerda momentos especiales al lado de alguien especial.
7 may 2010
Los sueños regresivos
Hace algunos años la inquietud de llevar a cabo un proyecto del establecimiento de una Cafetería me acercó a exposiciones y eventos que me orientaron en la materia.
Mi gusto por un buen espresso y el concepto de entregarlo como toda una experiencia al cliente, me fue empujando hacia la cristalización de tal idea, luego recopilando información de proveedores, alternativas de café de excelencia a diferentes presupuestos, mobiliario y posibles ubicaciones, llegué a una conclusión poco estimulante, no tenía la inversión que estimaba necesaria para arrancar el proyecto.
Además los tiempos desde la perspectiva económica no estaban para apostar todos los huevos en una sola canasta, en aquel momento de mi presente decidí abandonar toda intención.
Sin embargo los sueños que uno deja atrás son los mismos que con el paso del tiempo crecen y se nos enfrentan al paso, los imagino como círculos regresivos que nos arrastran a su órbita provistos de la energía y recursos que se acumulan en nuestra voluntad.

Me gusta conferirle a los sueños las mismas cualidades de conservación que a la materia ante las reacciones, no se crean ni destruyen sólo se transforman. Mi proyecto de Café con el tiempo se transformó en un Café Toscana descrito a detalle en su decoración, funcionamiento y puesta en marcha, sólo que de manera virtual a través de las palabras que construyeron una trama que me ha regalado el título de escritora, contadora de historias y uno que en particular me agrada: “artesana de las palabras”.

Debo reconocer que la órbita impulsada por la energía que un nuevo despertar ha provocado en los últimos tiempos en mi vida, se me presenta de nuevo como una regresión, como una aventura increíble que ignoro si podrá ser cumplida, pero como ya se sabe, a veces es más emocionante el camino andado que el destino final.
La inquietud surge de nuevo después de haber compartido unas líneas con Roberto, otro lector que me transmitió vía electrónica la experiencia que produjo en él una visita en mi Café Toscana:
“He leído su fascinante libro de "Café Toscana" y de verdad me ha gustado, la felicito, me hizo recordar pasajes de un proyecto similar que llevé a cabo hace 5 años y reviví con su libro momentos de alegría y de sueño otra vez. Me gustaría visitar su café, ¿podría darme la dirección?”
No es la primera vez que alguien me pregunta la ubicación del Toscana, ¿será que no dista mucho de convertirse en realidad?
A partir de un intercambio epistolar, conocí la historia del proyecto que Roberto vivió, con mayor detalle , curioso que a él se le hayan removido los recuerdos de un “Le Grand Café” del pasado y a mí al leerle se me hayan removido los recuerdos de un “Café Toscana” del futuro.
Mi gusto por un buen espresso y el concepto de entregarlo como toda una experiencia al cliente, me fue empujando hacia la cristalización de tal idea, luego recopilando información de proveedores, alternativas de café de excelencia a diferentes presupuestos, mobiliario y posibles ubicaciones, llegué a una conclusión poco estimulante, no tenía la inversión que estimaba necesaria para arrancar el proyecto.
Además los tiempos desde la perspectiva económica no estaban para apostar todos los huevos en una sola canasta, en aquel momento de mi presente decidí abandonar toda intención.
Sin embargo los sueños que uno deja atrás son los mismos que con el paso del tiempo crecen y se nos enfrentan al paso, los imagino como círculos regresivos que nos arrastran a su órbita provistos de la energía y recursos que se acumulan en nuestra voluntad.

Me gusta conferirle a los sueños las mismas cualidades de conservación que a la materia ante las reacciones, no se crean ni destruyen sólo se transforman. Mi proyecto de Café con el tiempo se transformó en un Café Toscana descrito a detalle en su decoración, funcionamiento y puesta en marcha, sólo que de manera virtual a través de las palabras que construyeron una trama que me ha regalado el título de escritora, contadora de historias y uno que en particular me agrada: “artesana de las palabras”.

Debo reconocer que la órbita impulsada por la energía que un nuevo despertar ha provocado en los últimos tiempos en mi vida, se me presenta de nuevo como una regresión, como una aventura increíble que ignoro si podrá ser cumplida, pero como ya se sabe, a veces es más emocionante el camino andado que el destino final.
La inquietud surge de nuevo después de haber compartido unas líneas con Roberto, otro lector que me transmitió vía electrónica la experiencia que produjo en él una visita en mi Café Toscana:
“He leído su fascinante libro de "Café Toscana" y de verdad me ha gustado, la felicito, me hizo recordar pasajes de un proyecto similar que llevé a cabo hace 5 años y reviví con su libro momentos de alegría y de sueño otra vez. Me gustaría visitar su café, ¿podría darme la dirección?”
No es la primera vez que alguien me pregunta la ubicación del Toscana, ¿será que no dista mucho de convertirse en realidad?
A partir de un intercambio epistolar, conocí la historia del proyecto que Roberto vivió, con mayor detalle , curioso que a él se le hayan removido los recuerdos de un “Le Grand Café” del pasado y a mí al leerle se me hayan removido los recuerdos de un “Café Toscana” del futuro.
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