24/12/2009

Una Navidad Inolvidable

Hace exactamente un año recuerdo que a esta hora estaba en los preparativos de una cena que sería inolvidable por muchas razones.
Hay momentos especiales que nos brinda la secuencia de nuestros tiempos en los que no tenemos ninguna idea de cuál será el suceso por venir.
La familia de siempre completa, mi nueva familia completa también, algunos invitados más que me llenaba de placer poder convidar en una fecha tan importante.
Nos divertimos como nunca, es cierto que algunos eventos que cambiaron mi vida ajustaban mis circunstancias pero casi no lo resentí, porque estaban a mi lado todas las personas que quería conmigo, las que sí podían estar.
Cantamos desafinando hasta que la voz se puso ronca, y algunos imploraron que otros dejaran el micrófono.
Hubo dominó, intercambios divertidos y las pláticas de sobremesa, haciendo el recuento de los "años".
La cena se prolongó hasta la madrugada, y cuando despedí a todos los invitados y me fui a descansar me sentía feliz, estaba deseosa de iniciar un año nuevo que con seguridad me traería muchas sorpresas.
Y así fue, el año nuevo me llevó a viajes inesperados,encuentros y reencuentros que alentaron la fe en mis sueños.
Sin embargo a mi regresar se rompió el encanto de las sorpresas, perdí a mi padre en aquellos días que llaman santos. El último día que pasé con él, el cual ignoraba sería nuestra despedida, no me alejé ni un momento de su compañía, no fue lo normal, porque en las reuniones se platica con todos pero ese día en especial, sólo platiqué con él, intentando descifrar el mundo y la realidad que me describía, al que se estaba escapando lentamente desde hacía meses.
Este año tuve ilusiones que volvieron a romperse, aún no ha llegado lo que estoy esperando pero sé que pronto debe venir. No conozco ni el lugar, ni el momento, ni las palabras, ni las personas, pero quiero creer que este año las cosas cambiarán y finalmente empezarán a ocurrir los recuerdos de mi futuro, los que decidí recordar desde hoy.
La cena de esta noche será difícil, la Navidad siempre es nostálgica y si alguien se acordaba de los que se nos habían adelantado era mi papá, el ya no está más y no hay modo de cambiarlo.
Hoy no está la familia de siempre completa, algunos se fueron de viaje para no recordar la Navidad inolvidable del 2008. Hoy tampoco está completa mi familia nueva, es algo con lo que debo aprender a vivir.
Este año también valió la pena por muchas razones, porque mis verdaderos amigos siguieron cerca de mí; porque aunque el proyecto crece poco a poco sigue creciendo, mi Café Toscana nunca me defrauda; porque también hice cosas nuevas que me han permitido idear nuevos proyectos y conocer valiosas personas, la docencia era una veta que no había explotado y me ha dejado mucha riqueza personal.

Gracias a todos mis amigos por su apoyo como siempre, y citando las palabras de los agradecimientos de mi primera edición de Café Toscana, desde aquí les envío un gran abrazo con mucho cariño:

"Gracias a mis mejores amigas por ser la taza de café que muchas veces he necesitado para depertar y pensar con claridad.
A todos mis amigos, viejos y nuevos por mostrarme que la amistad es como la red que le impide al equilibrista caer al vacío cuando da un paso en falso. Por demostrarme la importancia de contar con ese soporte capaz de detenerte una y otra vez en cada caída, recordando que siempre estarán allí cuando los necesite. Gracias por no dejarme caer y ayudarme a levantar, estaré de pie otra vez."

Feliz Navidad y que 2010 sea un muy buen año para todos.

Red Velvet Cupcakes

22/11/2009

Hollywood y sus finales...

Como cinéfila implacable con un claro y orgulloso perfil romántico, no me queda más remedio que culpar a Hollywood de las falsas expectativas de los finales felices.
La vida me ha hecho comprender que los finales felices no existen, muy a pesar de todas aquellas maravillosas producciones que contribuyeron con su granito de arena para convertirme en la irremediable soñadora que soy.
No hay amores eternos, ni incondicionales, la vida es lo suficientemente dura como para disolver cualquier pretensión de este tipo.
Sólo existe la voluntad y la tenacidad, los proyectos en la vida se logran con una estrategia y con una visión clara del futuro, pero más que nada se consiguen a través de la persistencia. Esa voluntad que se alimenta de una actitud positiva y franca ante las oportunidades de la vida, Hollywood nos inspira con historias de suerte excepcional o hasta accidental y es cierto que el ser humano necesita alimentar su fe con ese tipo de material.

De mis favoritas:













Sin embargo, me parece que el remedio más eficaz es el trabajo de la mente y el cuerpo que se esfuerzan por dirigirse a la meta deseada.
No, la suerte no cae del cielo, ni se renuncia a todo por el ser amado, no se puede comprometer todo por un futuro incierto, y entonces lo que nos queda es un montón de piezas revueltas de momentos y recuerdos que no sabemos cómo armar y no podemos desechar.
Es el tiempo el que dicen que cura todo, pero a veces con toda su incertidumbre pesa más de lo que uno pudiera imaginar.
Entonces no se trata sólo de finales felices, sino de comienzos a cada momento, a cada instante, a cada sueño, el final siempre será incierto pero el empeño de conseguirlos es el encanto que nos inspira y nos inyecta vida, la gana de buscarlos es lo que nos mantiene vivos.
No se puede renunciar a la expectativa de un final feliz aunque tal vez sean casi imposibles, pero ante todo ese casi, esa mínima posibilidad de que exista la ilusión que me grabaron en el corazón cientos de películas con finales felices, es lo que hace que los escenarios, guiones y personajes que creamos y conocemos en nuestra vida cotidiana valgan la pena.
La película que interpretamos a diario no tiene finales felices, sino momentos felices, no son tan duraderos pero hay que saborearlos para que alimenten el espíritu hasta que venga otro de ellos a nuestro encuentro.



Tal vez lo que mantiene al corazón latiendo es la espera de ese final feliz, mientras tanto los sueños se sostienen con la visión de mi futuro.

11/10/2009

Pensamientos frente al mar


El mar me sigue llamando y cada vez que lo encuentro me dice cosas distintas, me hace ver el mundo de otro modo. Me cuenta historias de mi pasado que había olvidado, los surcos que voy haciendo en la arena húmeda se borran con la ola más ligera, diciéndole a mis sentidos que no importa nada más que volver a intentarlo.
Cada ola es el lapso del cual dispongo para escribir una nueva frase, para volverme a equivocar y sonreirle a la puesta de sol.
Quiero que la marea se lleve los restos de la tormenta, pero no es así, cuando vuelve la calma, regresan a la orilla del mar y no sé qué hacer con ellos...
Tal vez deba construir una fogata e incinerarlos de una vez, sin embargo la madera mojada no prende, dejaré pasar más tiempo para que una chispa baste consumiéndolos hasta el fin.
Sólo quiero flotar en el mar, no voy a nadar más contracorriente, escribiré mil palabras al viento y las veré caer con la lluvia acompañada de rayos estruendosos que ya no me asustarán más, luego me sentaré a esperar el alba que siempre llega, y con un espresso en la mano contemplaré el amanecer que siempre quise beberme, sola y a mi salud.




Cada instante, cada ola, cada nuevo comienzo, es una oportunidad de escuchar los susurros del corazón: "Costa del Sol" por Christophe Goze

01/07/2009

Regresé de nuevo al mar

Soy del mar, eso es un hecho, cada vez que puedo apreciar su calidez y magnífica belleza me parece irresistible la idea de rendirme a sus olas.

Me sumerjo en nostálgicos recuerdos acumulados desde la infancia, siempre dejándome llevar por su inmensidad y sensualidad que revienta tras contenerse una y otra vez.
Las horas se detienen en su paz, en su cadencia que restriega sal y arena en complicidad con el sol sobre mi piel, dejando la marca de su huella tostada.
Su voz implacable de día y susurrante de noche, me dice cosas que no había escuchado hasta ahora, es una voz grave y sostenida que gime sin que nadie más la escuche, pasaron años para que pudiera entenderla.


Me llama el mar siempre porque sabe que le pertenezco, porque me tiene cautiva y no quiero escaparle. Sabe que siempre seguiré regresando para encontrar los fragmentos de mi vida que han ido fundiéndose en la claridad de sus aguas, en la profundidad de sus abismos que ante mi mirada se acortan en el breve e infinito horizonte.





"Io Dal Mare"
Saranno stati scogli di carbone dolce
dentro il ferro liquefatto
di una luna che squagliò un suo quarto
come un brivido mulatto
o un bianco volar via di cuori pescatori
acqua secca di un bel cielo astratto
chissà se c'erano satelliti o comete
in un'alba senza rughe
larghe nuvole di muffa e olio
appaiate come acciughe
o una vertigine di spiccioli di pesci
nella luce nera di lattughe
e io
Dal mare venni e amare mi stremò
perché infiammare il mare non si può
aveva forse nervi e fruste di uragani
scure anime profonde
tra le vertebre di vetro e schiuma
urla di leoni le onde
o tende di merletto chiuse su farine
corpi caldi di sirene bionde
forse era morto senza vento nei polmoni
graffio di cemento bruno
barche stelle insonni a ramazzare
nelle stanze di Nettuno
o turbini di sabbia tra le dune calve
sulle orme perse da qualcuno
e io
Dal mare ho il sangue e amaro rimarrò
perché calmare il mare non si può
i miei si amarono laggiù
in un agosto e un altro sole si annegò
lingue di fuoco e uve fragole
quando il giorno cammina ancora
sulle tegole del cielo
e sembra non sedersi mai.
e innanzi al mare ad ansimare sto
perché domare il mare non si può
e come pietra annerirò
a consumare
a catramare
a tracimare
a fiumare
a schiumare
a chiamare
quel mare che fu madre e che non so...

24/05/2009

Un instante de café ...


Una breve nota con apenas algunas palabras, la perspectiva de un sueño irreal difícil de acariciar.
Me acompañan los recuerdos de los momentos que aún no hemos vivido.
Me bebo el café sin lograr reconocer en tu mirada la misma intensidad.
No serás tú ahora, ni hoy, ni en este lugar, tal vez serán los rumores apenas escuchados que concilian el eco de mis fantasías queriendo reinventar este mundo una vez más.

Cuando miro alrededor ya no estás... sólo encuentro la taza de café vacía.
De nuevo me equivoqué, estoy enamorada del amor y de los granos de café que me hacen viajar a cada instante que he atesorado a tu lado y a cada instante que hoy no pude leer en tus intenciones, una vez más.
Déjame ir entonces, y al mismo tiempo dame un instante de café para no pensarlo más.