24/02/2009

A falta de post

Estimado Caballero:

Lamento no haber cumplido mi promesa, eso de cumplir sueños a veces resulta un poco demandante aunque increíblemente gratificante.
Sin embargo mientras publico el siguiente post, le dejo una hermosísima melodía que vino a mi mente cuando pensé en algo digno del gusto de un "Caballero", además presenta bellas secuencias de una excelente película que ví hace años: "El Piano".


11/02/2009

It always comes as a surprise

Just in the mood for listening and dreaming of dreaming about a dream come true.

It always comes as a surprise

I can't be cool
Or nonchalant
Call me an impulsive fool
You're all I want
You may be right
It's too much too soon
To talk of love all night
In your bedroom

I don't know why
It always comes as a surprise
To find
I'm here with you
You smile
And I am rubbing my eyes
At a dream come true

I won't play games
Or waste your time
But I wont feel ashamed
To speak my mind
So just relax
Dont question why
For calculated facts
Will not apply

I don't know why
It always comes as a surprise
To find
I'm here with you
You smile
And I am rubbing my eyes
At a dream come true

In my life
There've been few
Who've affected me
The way you do
(you do you do)

I'll tell no lies
I won't pretend
But if you've a broken heart
I'll help it mend

I don't know why
It always comes as a surprise
To find
I'm here with you
You smile
And I am rubbing my eyes
At a dream come true

Smile
And I am rubbing my eyes
At a dream come true


It always comes as a surprise

09/02/2009

Se regalan abrazos


Según Freud la represión es la base de la cultura. Y me parece que nada puede ser más contundentemente cierto.
A todos se nos enseña a reprimir nuestros pensamientos, ideas y sentimientos desde niños, porque puede ser de "mal gusto" expresarlos, y cuando el daño ya está hecho y crecemos volcando hacia dentro toda esa represión, la tarea de la terapia será explorar qué deseo, sentimiento o vivencia reprimida nos está ocasionando tal afectación o malestar.
Nos acostumbramos a no decir lo que pensamos, y mucho menos lo que sentimos, nos volvemos islas, rodeadas de un mar suficientemente distante para nuestro confort o seguridad. Es mejor no decir cuánto necesitamos de algo o alguien porque corremos el riesgo de dejar de ser indepedientes,¿pero habrá alguien que realmente lo sea del todo?
Otra parte de la condición humana es su necesidad de relacionarse para satisfacer todo tipo de necesidades, pero hay una muy importante que no se compra en las tiendas ni se satisface con un buen plato de comida, la necesidad afectiva. La que vivimos reprimiendo constantemente, porque alguna decepción nos ha marcado y el pavor de no sentirnos correspondidos nos mantiene alejados.
Nos da miedo dar más por recibir menos, y continuamos acumulando hasta que llega un momento en el que toda esa necesidad reprimida se ve colapsada.
La simple idea de seguir depositando en un contenedor que no posee más capacidad es inverosímil, cuando ya no nos cabe más represión, tal vez sea mejor empezar a repartir.

Recientemente escuché el consejo de una de esas "gurús" de los medios, invitando a mostrarle nuestro cariño o agradecimiento a alguien que lo mereciera. No era importante la ocasión, ni la fecha, sólo manifestarnos en palabras.
La idea me pareció muy interesante, aún más cuando entendí la importancia del contacto humano, el que se palpa, el que se consigue con un fuerte abrazo. Comprendí que esas notas de agradecimiento o cariño son abrazos con palabras, y al enviarlas sé que alguien recibirá un abrazo y tal vez con un poco de suerte yo lo reciba de vuelta.

Un abrazo me parece una imagen perfecta de contrarrestar la represión afectiva.
Así que hoy amigos míos, les mando abrazos a todos: con palabras, a través de la red o si los veo por allí seguramente recibirán un buen abrazo con el ritmo y movimiento que un auténtico abrazo merece.

ABBRACCIAMI - NEK

01/02/2009

Momentos de verdad

"Cerrar círculos" en las palabras de Paulo Coelho parece una idea absolutamente inevitable para continuar nuestra vida,pensamientos llenos de sentido y verdad que impulsan un fuerte argumento enfocado a una nueva actitud, en medio de un mundo que se transforma constantemente a una velocidad que nos impide tomar un respiro para poder asimilar todos los cambios que estamos enfrentando.
Dice Coelho: "Un proceso de aprender a desprenderse" sin embargo la resistencia al cambio es una condición inherente al ser humano que ha sido educado con hábitos y costumbres, se nos invita a romper con el pasado cuando lo que hemos aprendido nos ha tomado años y nos ha dejado apegos. Y qué decir de las costumbres que nos acompañan desde la infancia, o las herencias de patrones sociales, ¿cómo podemos despojarnos de ellas para cerrar los círculos?
La repetición de una actividad diaria por un periodo mayor a treinta días ayuda a sentar las bases para un nuevo hábito, y si debemos romper con él, ¿cuántos días debemos ejercer su no repetición para dejarlo atrás?, y qué peligroso entonces adquirir nuevos hábitos que pueden formar parte de nuestra vida.
Son tantos los cambios a los que estamos expuestos, la crisis económica mundial nos hace lidiar con un cambio en nuestro estilo de vida, perder el trabajo, perder el status social, aceptar, ajustarse y cambiar.
Una avalancha de divorcios que pareciera un tema generacional, replantea las bases de la familia que se basan en el matrimonio, una crisis en las relaciones humanas de por sí complicadas, perder la pareja, perder la estabilidad emocional, aceptar, ajustarse y cambiar.
Al final lo difícil es saber qué es lo que nos retiene en un espacio del tiempo ubicado en nuestra vida, será el sentido de pertenencia, la pura costumbre o el temor de conquistar nuevos retos por mantenernos asidos a una aparente estabilidad.
Queremos dejar puertas abiertas siempre porque es difícil cerrarlas por completo, aunque tal vez tapiar el hueco de una que se cierra definitivamente será la única posibilidad de abrir otra entrada o salida, a una nueva oportunidad.
Pero es cierto, cargar un equipaje tan pesado no permite viajar más lejos, es mejor tomar lo que viene como es, sin expectativas ni condiciones, sin compromisos, "sin apegos", desprendiéndonos fácilmente de lo que se queda atrás... Pero no será esa falta de compromiso la que provoca rupturas, o esa falta de apego la que genera situaciones en las que hasta la estructura de una organización se debilite por falta de valores morales.


Don´t believe in love - Dido



Sí, hay daños colaterales, efectos secundarios o como cada quien decida llamarles, después de cerrar círculos; ¿será por eso que nos cuesta tanto trabajo hacerlo? Para los escritores, grupo en el que me incluyo humildemente como "artesana de las letras", leí en algún sitio que esa incapacidad de cerrar círculos es la fuente de creatividad que aflora en palabras infinitas cargadas de recuerdos y sentimientos relacionados con el pasado.
O bien tal vez el hecho de no cerrar círculos facilmente atiende a lo que ya dije antes: La condición inherente al ser humano de resistirse al cambio.

Habrá que aprender entonces a crearnos una nueva actitud y mediar la situación porque claro está que es necesario, dejar atrás lo que no nos sirve o hace daño y tal vez viajar más ligero, aceptar los cambios que se presentan ya sea voluntaria o involuntariamente, asumir decisiones e implicaciones y un camino hacia delante, difícil idea la de convertirnos en individuos que logran construir y destruir apegos a voluntad. Aunque al llegar los momentos de verdad que marcan nuestro camino no habrá otra opción.

Walking Away - Craig David & Nek