23/04/2011

Mi eterna búsqueda

Hay una pregunta que me enfrenta constantemente y que aún no logro contestar.
Por años la vida estática se mantuvo como un letargo emocional, en el que los sentimientos pasaban de largo por mi ventana, y poco a poco fueron desvaneciéndose en mi corazón.
Las obligaciones del deber ser fueron siempre un compromiso inherente, mientras las ilusiones del querer soñar no estaban admitidas dentro de los roles asumidos.
La vaguedad llenó casi todos los vacíos pero sólo uno pequeño mantuvo latente la semilla de la resiliencia, que finalmente un día comenzó a florecer a fuerza de drásticos cambios que rompieron de una vez con aquel estado de inercia.
El despertar fue doloroso y las pérdidas fueron cuantiosas, no obstante las oportunidades conquistadas empezaron a contestar la pregunta aún cuando se hayan convertido en una búsqueda más , la respuesta comenzó a darle una nueva perspectiva a mis razones.
La respuesta hablaba de una nueva visión y dimensión de las cosas y las situaciones, hablaba de intensidad y propósito.
La intensidad me devolvió las facultades perdidas en aquel trance letárgico, primero ante las sensaciones, recuperando la valiosa capacidad de asombro ante cada majestuoso instante de la naturaleza, reconociendo los vibrantes aromas que nos conectan con instantes que alimentan la riqueza de cada día, apreciando las capacidades de mis sentidos y de allí logré ponerme en contacto con mis propios sentimientos lo cuales sse convirtieron en palabras portadoras, a través de las yemas de mis dedos, de mensajes codificados en un teclado, que luego serían plamados en páginas o lanzados a través de un vórtice cibernauta cuyos límites son escasos.
La intensidad entonces encontró parte del propósito, que es parte de la respuesta.


Esa capacidad de sentir con intensidad y esa respuesta de encontrar una verdadera intención, se traduce en mi código como pasión por la vida, con la implícita aceptación de su dualidad, con el precio que cada antagonismo exige lo cual le convierte en un sentido auténtico.

Descubrir la primera parte de la respuesta parece ser el principio apenas de una nueva aventura, conformarse de ahora en adelante con menos ya no es válido, un nuevo sentido ha depositado el sabor del cardamomo en mi café.

L'immensitá - F.Renga

1 comentario:

Exenio dijo...

Llega el momento de dejar los "por qués" en pequeñas cajas apiladas (y en su caso clasificadas), para iniciar con los "cómos"; esos planteamientos, desde luego, llevan a formar un sendero en el que quisieramos transitar... una vez andado ese camino, no hay duda, nos encontramos con norte... a caminar se ha dicho.