17/08/2008

Reflexiones

¿Qué hace la diferencia?

¿Cuál es la diferencia entre vivir y sobrevivir? Un sueño, he dicho constantemente.
Es cierto que a veces el camino se enturbia y no puedo ver con claridad el siguiente paso. Creo próximo algún evento, la emoción me invade, le llamo fe, pero no hay señales, el estancamiento del tiempo me provoca inquietud y desesperanza.
El entorno no ha cambiado, sigue el mismo rumbo fijo, los impulsos están calmados, no muestran indicios de acciones.

¿En dónde está la diferencia entonces? En los labios que no he besado o en los triunfos que no me han sido anunciados, en la búsqueda que sigue presente, aunque a veces no sé qué busco ni lo que espero.

Mis tesoros he tenido que compartirlos, quizá hasta resignarme a perderlos, ¿cuál riqueza será entonces la que he de conquistar?…

Nuevos tesoros harán la diferencia pues, ¿qué mares habrá que navegar ahora? Aún no lo sé.

4 comentarios:

Exenio dijo...

Que buena pregunta... hay que diseccionarla...

Coro dijo...

Susana, tus reflexiones me llevaron a recordar cuando navegaba, izaba las velas y dejaba que el viento marcara el rumbo... mientras tanto la tormenta interior se desataba en escritos, palabras, historias que tomaban forma, personajes, pasiones...

Bss

Susana S dijo...

Exenio:
Diseccionarla y luego ....
Un latte de vainilla, mmm yo creo que sí, ¿o no? ;-)

Coro:
¡¡¡Qué gusto verte aquí!!!
A veces la mente quiere navegar y tal vez dejándola libre encuentre el viento a favor para impulsar nuestro cuerpo y alma hacia el destino que encontrará nuestros sueños.

Te mando muchísimos saludos con muchísimo cariño.

nurimoon dijo...

Hola Susana, siento que hay que concentrarnos en VIVIR y no en sobrevivir, los dias pasan y la rutina y quehaceres nos distraen del objetivo, asi que sin dejar que se nos escape hay que vivir cada cosa nueva, observando los detalles y disfrutandolos por muy poequeños que sean para hacer la diferencia.

Veo que tenemos en comun como lector a Exenio, que gusto ver que hayas dado a mi blog y yo al tuyo.
Nos seguiremos leyendo... Hasta luego.