Es tan complicado como la paradoja del tiempo y aún así nos enfrascamos dándole vueltas a un círculo vicioso sin lograr ir adelante, pretendiendo conseguir una respuesta a: ¿qué hubiera pasado si ...?
Un buen ejemplo a citar es cuando en algunas películas , sin importar cuántas veces las haya visto, llega el momento del hubiera , en el que no puedo evitar el deseo de cambiar la escena, completamente absurdo pero así es.
En "Imperio del Sol" cuando el pequeño Christian Bale me robó el corazón por primera vez, la escena en que corriendo en medio de la multitud se suelta de la mano de su madre para regresar a recoger el pequeño avioncito que cae de sus manos, provocando así el inicio de un cautiverio insoportable incluso para algunos adultos en medio de la segunda guerra mundial, una experiencia solitaria y prácticamente inimaginable para un niño en tales circunstancias.
En "Pide al tiempo que vuelva" (Somewhere in Time), el nefasto momento en que Christopher Reeve, Richard, delante de su amada dama Elise, Jane Seymour, descubre en su bolsillo el único objeto capaz de hacerle regresar al presente instantáneamente en el tiempo, alejándole así de su gran amor.
Ya al final de "Como agua para chocolate" cuando Pedro no puede con tanto amor y después de un al fin perfecto momento de pasión esperado por toda una vida muere ante los ojos de Tita su eterna amante.

O cuando Oscar Schindler -interpretado por Liam Neeson, y cuya actuación le valió una nominación al Oscar en 1994- se da cuenta que las pertenencias con las que aún cuenta podrían haber salvado más vidas.
Cada uno de estos hubieras cinematográficos implican pérdidas, dolor,invariables consecuencias,resistencia, iguales a los hubieras enfrentados en nuestra película personal.
Sin embargo ningún trabajo de edición es capaz de cambiarlos.
Hay conjugaciones inútiles para fines prácticos y reales, el hubiera sólo existe en el mundo de la fantasía en donde puedo escribir miles de hubieras a mi antojo, construir y reconstruir historias. Un verdadero lujo el de la escritura que me ayuda a desfogar la creación de un tiempo inexistente, pero es allí donde he decidido que el hubiera debe permanecer, porque en el mundo real no quiero volver a preguntarme ¿qué hubiera pasado si...?
La pregunta debe ser de ahora en adelante ¿qué hay por hacer? Y la lista es interminable, también los errores cometidos una y otra vez, pero sin más hubieras, al fin habré de aprender.


